Hay historias que acaban dando sentido a miles de historias más. Es el caso de la de Natàlia Perarnau, fundadora de Kids&Us.
Una historia marcada por decisiones, dudas y momentos que obligan a parar y replantearlo todo. Desde cambiar de idioma en la escuela, hasta redescubrir su camino en la universidad o cuestionar cómo se enseñan los idiomas al convertirse en madre.
De ese recorrido nace una idea sencilla, pero transformadora. “Fue al ser madre y enseñarle inglés a mi hija cuando comprendí que hacía falta un enfoque radicalmente diferente: un método natural, que reprodujera el proceso de adquisición de la lengua materna”, cuenta Natàlia.
Así empezó Kids&Us en 2003, hace más de dos décadas. Y hoy, esa visión nos ha llevado a convertirnos en una red global con más de 700 centros en 13 países y más de 190.000 alumnos y alumnas en todo el mundo.
Pero, más allá de las cifras, lo más importante son las historias detrás de ellas: las de los niños y las niñas que aprenden inglés con sentido, las de las familias que confían en nosotros, las de teachers, equipos, franquiciados y franquiciadas que, desde distintos lugares del mundo, forman parte de la comunidad Kids&Us.
Porque, a veces, una historia empieza así, cuestionándose lo preestablecido, abrazando giros inesperados y con sueños que se convierten en realidad. Una realidad que se llama Kids&Us.
Hello, world. It’s me.